01/03: PROGRESO 3 - 3 MIRAMAR
Más vale tarde que nunca. Para todos los que por suerte vieron el partido de Progreso por TV o por Internet, esta nota está de más. Pero por si hay alguno que no, o simplemente para que yo pueda contar mi alegría por la segunda parte del partido, acá está la nota correspondiente a Progreso 3 – 3 Miramar.
El sábado a las 10:10 de la mañana Progreso jugó su partido como visitante frente al Campeón del Apertura, Miramar Misiones. Con menos gente que en el debut y con necesidad de tener un buen resultado, Progreso ingresó a la cancha con el único cambio respecto al equipo titular de la semana anterior de Castro por Di Fiori.
Y el primer tiempo comenzó tranquilo, parejo, con dos cuadros ordenados y buscando hacer su juego. El resultado de ese juego llevó a que Progreso convirtiera el primer gol del partido. Un tiro de equina de Ronald Ramírez que es despejado por la defensa, Ramírez que vuelve a tomar la pelota y la manda al área, donde el defensa Gastón Bueno logra pegarle casi en el área chica para mandarla dentro del arco.
Alegría por el primer gol del campeonato y a esperar lo que venía. Pero lo que venía en el resto del primer tiempo no fue bueno para nosotros. A los 27, Gonzalo Viera toma de cabeza un centro desde la izquierda del ataque local y convierte el empate. Miramar creció, y en una subida por derecha uno de los atacantes locales intenta mandar la pelota por bajo al centro del área, la pelota da en el marcador de Progreso Nicolás López con tal mala suerte que se le cuela a Leboso por el primer palo mansita, sin que este pudiera alcanzarla.
2 a 1 y los nervios de Progreso llevan a que un minuto después Fernández (“el Gringo”) comete un penal y Sebastián Fernández lo tira para convertir el 3 a 1. Y ya ese primer tiempo se convirtió en sufrimiento para todos los que estábamos en el Méndez Piana.
Pero el segundo tiempo fue otro partido. Desde el comienzo, Progreso salió a dar vuelta el resultado. Mejor toque, más movilidad del medio campo y los atacantes, más presión y mejores llegadas al área daban para ilusionarse con cambiar la historia.
Y así pasó, Progreso apretó, la gente apoyó la rebeldía de los jugadores desde la tribuna y el ataque Gaucho se llevó por delante a los locales. Y los goles llegaron por Ruso que la mandó a guardar tras un rebote que dio el golero local y finalmente en uno de los tantísimos centros al área, Gastón Bueno repitió para convertir el 3 a 3 final. Que pudo haber sido más o por lo menos eso creímos y deseamos desde la tribuna de acuerdo a lo que vimos como hinchas.
Y nos fuimos contentos pese a no ganar, el final del partido nos dejó con esa rara sensación de que así si se puede, que este equipo tiene cosas para lograr en el campeonato.
Un destaque especial para un pobre arbitraje de Rodríguez y su terna. Que en parte, generó que la gente terminara pegada al alambrado atomizando a los jugadores de Miramar y apoyando a los propios. Todo comenzó con una falta del número 6 de Miramar que tras recibir un grito desde la tribuna Gaucha replicó airadamente y frente a un línea que no dijo ni mú. 2 minutos después y tras volver a dirigirse a la tribuna Gaucha frente a la vista pasiva del línea va sobre el jugador Iglesias de Progreso, marcando desde atrás con falta, pero terminando con un golpe en la cara que lo hace salir del campo para ser atendido por un corte, justo frente a la hinchada visitante que se volcó hacia ese sector a recriminar todo lo que antes dicho jugador había dicho y hecho. Obviamente este error del línea terminó sin querer siendo positivo (podría haber sido bastante negativo dada la provocación grosera de parte del jugador) ya que la gente se pegó al alambrado y mantuvo un aliento constante que enloqueció al marcador y a sus compañeros el resto del partido.
Ahora a pensar en el próximo fin de semana y a ilusionarse con lo que el equipo y su hinchada pueden hacer.
El sábado a las 10:10 de la mañana Progreso jugó su partido como visitante frente al Campeón del Apertura, Miramar Misiones. Con menos gente que en el debut y con necesidad de tener un buen resultado, Progreso ingresó a la cancha con el único cambio respecto al equipo titular de la semana anterior de Castro por Di Fiori.
Y el primer tiempo comenzó tranquilo, parejo, con dos cuadros ordenados y buscando hacer su juego. El resultado de ese juego llevó a que Progreso convirtiera el primer gol del partido. Un tiro de equina de Ronald Ramírez que es despejado por la defensa, Ramírez que vuelve a tomar la pelota y la manda al área, donde el defensa Gastón Bueno logra pegarle casi en el área chica para mandarla dentro del arco.
Alegría por el primer gol del campeonato y a esperar lo que venía. Pero lo que venía en el resto del primer tiempo no fue bueno para nosotros. A los 27, Gonzalo Viera toma de cabeza un centro desde la izquierda del ataque local y convierte el empate. Miramar creció, y en una subida por derecha uno de los atacantes locales intenta mandar la pelota por bajo al centro del área, la pelota da en el marcador de Progreso Nicolás López con tal mala suerte que se le cuela a Leboso por el primer palo mansita, sin que este pudiera alcanzarla.
2 a 1 y los nervios de Progreso llevan a que un minuto después Fernández (“el Gringo”) comete un penal y Sebastián Fernández lo tira para convertir el 3 a 1. Y ya ese primer tiempo se convirtió en sufrimiento para todos los que estábamos en el Méndez Piana.
Pero el segundo tiempo fue otro partido. Desde el comienzo, Progreso salió a dar vuelta el resultado. Mejor toque, más movilidad del medio campo y los atacantes, más presión y mejores llegadas al área daban para ilusionarse con cambiar la historia.
Y así pasó, Progreso apretó, la gente apoyó la rebeldía de los jugadores desde la tribuna y el ataque Gaucho se llevó por delante a los locales. Y los goles llegaron por Ruso que la mandó a guardar tras un rebote que dio el golero local y finalmente en uno de los tantísimos centros al área, Gastón Bueno repitió para convertir el 3 a 3 final. Que pudo haber sido más o por lo menos eso creímos y deseamos desde la tribuna de acuerdo a lo que vimos como hinchas.
Y nos fuimos contentos pese a no ganar, el final del partido nos dejó con esa rara sensación de que así si se puede, que este equipo tiene cosas para lograr en el campeonato.
Un destaque especial para un pobre arbitraje de Rodríguez y su terna. Que en parte, generó que la gente terminara pegada al alambrado atomizando a los jugadores de Miramar y apoyando a los propios. Todo comenzó con una falta del número 6 de Miramar que tras recibir un grito desde la tribuna Gaucha replicó airadamente y frente a un línea que no dijo ni mú. 2 minutos después y tras volver a dirigirse a la tribuna Gaucha frente a la vista pasiva del línea va sobre el jugador Iglesias de Progreso, marcando desde atrás con falta, pero terminando con un golpe en la cara que lo hace salir del campo para ser atendido por un corte, justo frente a la hinchada visitante que se volcó hacia ese sector a recriminar todo lo que antes dicho jugador había dicho y hecho. Obviamente este error del línea terminó sin querer siendo positivo (podría haber sido bastante negativo dada la provocación grosera de parte del jugador) ya que la gente se pegó al alambrado y mantuvo un aliento constante que enloqueció al marcador y a sus compañeros el resto del partido.
Ahora a pensar en el próximo fin de semana y a ilusionarse con lo que el equipo y su hinchada pueden hacer.





